El observatorio orbital de última generación de la NASA y la Agencia Espacial Europea ha logrado capturar las mediciones espectrales y visuales más detalladas hasta la fecha de la súper-Tierra LHS 3844 b, un exoplaneta rocoso que orbita alrededor de una estrella enana roja a unos 48.6 años luz de nuestro sistema solar.
La investigación, publicada esta semana en la revista Nature Astronomy, confirma que el exoplaneta carece de una atmósfera sustancial y posee una superficie basáltica oscura similar a las regiones volcánicas de la Luna o de Mercurio.
Grabación y modelado multiespectral
Gracias al nuevo espectrógrafo infrarrojo de resolución ultra-alta, se ha podido componer una reconstrucción de la rotación y temperatura superficial del exoplaneta en tiempo real.
Mira a continuación el video oficial de la agencia espacial explicando los hallazgos y el funcionamiento del telescopio en esta observación histórica:
Video educativo e informativo de la NASA que ilustra los avances científicos del observatorio orbital en la captación de imágenes del espacio profundo.
Un exoplaneta de extremos térmicos
Debido a que el planeta se encuentra en rotación síncrona (siempre muestra la misma cara a su estrella), las diferencias de temperatura entre el lado diurno y el nocturno son dramáticas:
- Lado Diurno: Alcanza temperaturas extremas de hasta 770 grados Celsius, lo suficientemente calientes como para derretir el plomo.
- Lado Nocturno: Desciende drásticamente hasta alcanzar los -250 grados Celsius, en una oscuridad perpetua y helada.
Esta diferencia de más de mil grados de temperatura entre hemisferios confirma que no hay vientos atmosféricos redistribuyendo el calor global, un hallazgo que redefine el tipo de mundos rocosos estables que los astrofísicos esperan encontrar en las proximidades de enanas rojas en la Vía Láctea.