El laboratorio de conservación del Museo del Prado ha presentado los resultados de un innovador proyecto de investigación que aplica la espectroscopía de reflectancia infrarroja y la radiografía digital de alta resolución en un conjunto de obras maestras del siglo XVI. Los resultados han dejado asombrados a los historiadores del arte al desvelar las capas invisibles al ojo humano donde se plasmaron bocetos iniciales y profundas correcciones en la composición originales de los pintores.
El descubrimiento más relevante se localizó en una de las tablas atribuidas al taller de Tiziano, donde el escaneo reveló un personaje completamente oculto bajo la capa pictórica superficial. Esta figura fue descartada por el propio artista durante el proceso de elaboración, probablemente para simplificar el equilibrio visual de la escena religiosa retratada.
“Estas herramientas nos permiten leer el proceso de pensamiento del artista directamente sobre el lienzo, abriendo una ventana al momento íntimo de la creación que antes era inaccesible.” — Dra. Laura Benítez, Directora de Conservación del Proyecto
El museo planea habilitar una sección interactiva en su sitio web donde los visitantes puedan interactuar con las imágenes multiespectrales de las obras, contrastando la pintura visible con sus bocetos ocultos para entender el proceso creativo renacentista desde una perspectiva contemporánea.