El índice de precios de consumo (IPC) armonizado de la eurozona ha registrado una caída más acusada de lo previsto en el mes de mayo, situándose en una tasa interanual del 1.8%. Esta cifra marca la primera vez en cinco años que el indicador desciende por debajo de la meta de estabilidad de precios fijada por el Banco Central Europeo (BCE), que se sitúa en el 2%.
La caída de la inflación se debe principalmente al descenso de los costos de importación de combustibles y a la estabilización de los precios de las materias primas agrícolas. Esta desaceleración alivia la presión sobre los presupuestos familiares, pero también genera preocupación entre los economistas sobre una posible debilidad de la demanda interna en países de peso como Alemania y Francia.
“Con una inflación subyacente que también muestra signos claros de moderación, el camino está despejado para que el consejo de gobierno del BCE continúe reduciendo las tasas de interés oficiales.” — Dr. Heinrich Schultz, Economista Jefe de Allianz Group
Los analistas anticipan que el BCE podría reducir los tipos oficiales de interés en 25 puntos básicos adicionales en su reunión del próximo mes, buscando incentivar el crédito comercial y el consumo antes de que las señales de estancamiento industrial se extiendan a otros sectores de la economía.